Julia Rojo

Sobre mí

No estoy aquí para decirte cómo deberías vivir.

Estoy aquí para acompañarte a mirar con honestidad qué está ocurriendo y qué necesitas hoy.

Retrato editorial provisional para Julia Rojo

Soy Julia Rojo, terapeuta Gestalt y mentora de desarrollo personal.

Mi trabajo nace del interés por comprendernos de verdad: no desde la exigencia de cambiar rápido, sino desde la posibilidad de parar y escucharnos.

Acompaño a mujeres acostumbradas a resolver, sostener y seguir adelante. Mujeres que quizá no están en una gran crisis, pero sienten que algo dentro pide atención.

No trabajo con fórmulas universales. Cada proceso empieza por la persona que tengo delante, por su momento y por aquello que aún no ha podido nombrar.

Un camino que también he recorrido

Julia en el agua durante su camino personalJulia en una piscinaJulia en una piscina

Durante muchos años hice lo que había que hacer: trabajar, cuidar, cumplir, sostener, seguir adelante.

Desde fuera, muchas cosas estaban en su sitio. Pero llegó un momento en el que seguir funcionando ya no fue suficiente.

Durante 17 años trabajé en una fábrica.

Durante mucho tiempo pensé que parte de mi malestar tenía que ver con aquel trabajo. Creía que necesitaba otro empleo, otro lugar, otra oportunidad.

Y finalmente me marché.

Pero con el tiempo comprendí que aquello que me ocurría allí era solo la superficie.

El trabajo estaba tocando algo mucho más antiguo en mí: la necesidad de sentirme mirada, reconocida y valorada.

Y ahí empezó otra parte del camino.

Empecé a comprender que no todo lo que me incomodaba podía resolverse cambiando lo que ocurría fuera. Había algo que necesitaba empezar a mirar dentro.

Necesité hacerme otras preguntas.

No tanto qué tenía que cambiar fuera, sino qué estaba ocurriendo dentro de mí. Qué partes de mí había dejado de escuchar. Qué decisiones había tomado desde lo que debía ser y cuáles nacían realmente de mí.

Dejar aquel trabajo fue importante. Pero el verdadero cambio no fue marcharme.

Fue empezar a volver a mí.

Ese proceso abrió un camino de autoconocimiento que continúa hoy.

Me llevó a profundizar durante años en la Gestalt, el desarrollo personal, el trabajo corporal y en mi propia manera de comprender los procesos de cambio.

Y sigo recorriéndolo.

Porque no creo en acompañar a otra persona desde un lugar de «yo ya tengo las respuestas». Creo en hacerlo desde la presencia, la escucha, la experiencia y la valentía de mirar también aquello que no siempre resulta cómodo mirar.

No porque mi camino tenga que ser el de las mujeres a las que acompaño.

Sino porque conozco la experiencia de buscar respuestas fuera y descubrir que algunas de las preguntas más importantes estaban dentro.

Una mirada integradora

Julia trabajando con el ordenador

Mi manera de acompañar nace de una mirada integradora.

A lo largo de los años he ido incorporando distintas herramientas y experiencias que forman parte también de mi propio recorrido: la Terapia Gestalt, el desarrollo personal, el trabajo corporal, el yoga y el autoconocimiento.

No las entiendo como compartimentos separados.

Para mí, integrar significa poder mirar a la persona en su conjunto: lo que piensa, lo que siente, lo que hace, lo que expresa su cuerpo y la manera en la que se relaciona consigo misma y con los demás.

La Gestalt constituye la base de mi trabajo, pero todo lo aprendido y vivido forma parte de mi manera de estar delante de otra persona.

Porque acompañar no es aplicar una técnica.

Es estar presente, escuchar y comprender qué necesita la persona que tengo delante en ese momento de su vida.

MI FORMACIÓN

Mi trabajo se sostiene también en años de formación y proceso personal.

Formación en Terapia Gestalt

La base de mi práctica con los procesos individuales.

Programa SAT — SAT Intro y SAT 1

Formación en autoconocimiento y Eneagrama.

Máster en Desarrollo Personal y Liderazgo

Una formación que amplía mi mirada sobre los procesos de crecimiento, cambio y desarrollo personal.

Formación en Inteligencia Emocional

Herramientas para profundizar en la comprensión del mundo emocional.

Profesora de Yoga desde 2014

Una experiencia que ha incorporado a mi forma de comprender a la persona la conciencia corporal, la respiración, la presencia y la escucha.

Todas estas herramientas forman parte de una mirada integradora.

No se trata de aplicar todo a todas las personas, sino de integrar diferentes perspectivas desde las que comprender cada proceso, respetando siempre a la persona, su momento y su propia forma de avanzar.

LO QUE SOSTIENE MI TRABAJO

Conciencia

Ver con más claridad lo que sucede, sin apartarlo ni exagerarlo.

Para mí, el autoconocimiento comienza ahí: en poder observar nuestros patrones, nuestras decisiones, nuestras emociones y nuestra forma de relacionarnos sin necesidad de juzgarnos inmediatamente.

La conciencia no consiste en tener todas las respuestas.

Consiste en poder ver.

Y cuando podemos ver, aparece también la posibilidad de elegir.

Autenticidad

Poder reconocerte sin construir una versión aceptable de ti.

No creo que un proceso de crecimiento consista en convertirnos en alguien mejor. Muchas veces consiste precisamente en dejar de esforzarnos por ser quien creemos que deberíamos ser y empezar a reconocer quiénes somos.

También con nuestras contradicciones.

También con aquellas partes que durante mucho tiempo hemos intentado esconder.

Valentía

Atreverse a mirar también aquello que incomoda o cuestiona.

No siempre hace falta hacer grandes cambios.

A veces la valentía está en detenerse, reconocer algo que llevamos mucho tiempo evitando y permitirnos no saber todavía qué vamos a hacer con ello.

Transformación

Dejar que la comprensión abra decisiones nuevas y más propias.

No entiendo la transformación como convertirnos en otra persona.

La entiendo como la posibilidad de vivir con mayor conciencia de quiénes somos y poder elegir desde ahí.

A veces el cambio será externo.

Otras veces, lo que cambia es nuestra forma de estar en el mismo lugar.

Presencia

Estar verdaderamente donde estamos.

La presencia atraviesa mi forma de entender este trabajo.

Escuchar sin anticiparme. No intentar llevar a la otra persona hacia donde yo creo que debería ir. Poder estar también en la duda, en el silencio y en aquello que todavía no tiene respuesta.

Porque hay procesos que no necesitan ser acelerados.

Necesitan espacio.

CIERRE

No estoy aquí para darte una versión mejor de ti.

Estoy aquí para acompañarte a conocerte lo suficiente como para que puedas decidir desde un lugar más consciente, más libre y más tuyo.

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